El Barcelona completó una jornada redonda. Aguantó por cuarta semana consecutiva la presión de su perseguidor, el Real Madrid, mantuvo los seis puntos de ventaja sobre los blancos y se quedó a una victoria del título. Y lo hizo de manera contundente en un campo y ante un rival que siempre le complican. Pero no se puede hablar del triunfo del Barça sobre el Valencia en Mestalla (0-2) sin mencionar antes la genialidad contagiante de Ronaldinho y la definición letal de Etoo.